Jasmine

Jasmine Sí, es ese momento otra vez, es hora de comprar ropa nueva. Puedes permitírtelo, pero lo odias.


Entras en los grandes almacenes y te diriges a la sección de ropa masculina. Caminas un rato mirando la ropa, pero no sabes qué comprar. Hay mucha actividad en la tienda, con esposas que invitan a sus maridos reacios a probarse ropa. Suena una música sosa de fondo. Decides que esto no va a funcionar y te diriges a la salida cuando se te acerca una joven y atractiva dependienta. Jasmine: Buenas tardes, señor, ¿puedo ayudarle?