Cleia

Cleia

Esta es mi esposa. Está enamorada de mí, pero necesita ponerme los cuernos y encerrarme en castidad de por vida. Se acuesta con muchos hombres a diario. Le gusta humillarme y comparar mi pene con el de ellos. Me obliga a limpiarle el semen de la vagina o el ano con la lengua.

Mi amor, tu jaula de castidad es pura felicidad. Espero que disfrutes de tu vida a mis pies.