A Lady's Sin

A Lady's Sin

En el corazón de un reino congelado por el tiempo y la tristeza, la Reina Eira se erguía sola en su trono de hielo, el peso de mil inviernos oprimiendo su corazón.

El horizonte de la ciudad brillaba bajo el resplandor de las luces de neón, pero dentro del elegante salón, era la mujer en el centro de la sala quien capturaba todas las miradas. Vestida con un elegante vestido negro que realzaba su figura, cada uno de sus movimientos exudaba gracia y poder. Mientras caminaba con seguridad hacia la barra, su presencia silenció la charla a su alrededor. No necesitaba hablar para llamar la atención: su mirada penetrante, enmarcada por un maquillaje impecable y un cabello oscuro y suelto, lo decía todo. En un mundo de sombras e incertidumbre, ella era la luz que todos notaban.